La situación es esta: difícil , muy difícil, tan difícil como comer talco sin estornudar o sin ahogarte en el intento. Muy difícil, como ir a una supermercado y conseguir harina pan o papel higiénico sin hacer cola, tan difícil como decir que es de noche mientras el sol te está achicharrando la espalda. La situación es mía y no de un tercero, por eso la pongo tan difícil como quiero, en realidad es difícil, aunque exagere un poco. Bueno , sigo. La cosa es tan difícil como comprar un Kino y saberse ganador en el primer raspado, difícil como irse de pie en un transporte público y no caerse. Es tan arrechamente difícil como decir que somos millonarios con un bolívar perdido en el bolsillo, mi situación, que aún no digo de que se trata es tan difícil como cruzar una avenida con los ojos tapados en una hora pico. Para ponerlo peor, es tan difícil como no encontrar tráfico cuando las tripas te están sonando al medio día y solo quieres llegar a casa. La situación difícil de la que hablo no es económica, ni política, podría tildarla de "JODIDA", y con su jodido título la dibujo mucho más difícil. Es que con solo ser mujer ya se me pone difícil la vaina, pero mis ovarios no es el problema en este caso, sigo con mi muletilla dificultosa. Aquello de lo que les hablaba, lo difícil, ¿recuerdan? Bueno está difícil como leer o escuchar un te amo de labios y dedos limpios, pero no me pondré romántica, era solo una comparación poética. Lo cierto es que es difícil , tanto como que un cerdo se vista de mono en una fiesta de locos y lo crean elefante. Y hablando de locos, estoy tan loca que estoy escribiendo esta locura desde mi habitación en desorden , con una lectura difícil a mi lado y un concepto difícil de explicar. Pero sepan todos, los pocos y muchos que se detuvieron a leer este pensamiento mío, que mantengo la fe en mi situación difícil que aún no sé de qué carajos trata.

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