miércoles, 30 de julio de 2014

Carta a mi amor dormida III

No contemplo la idea de borrarme de tu historia, quiero permanecer en ella y escribirte mil páginas de cuentos bonitos, con hadas, lunas, duendecillos y ruiseñores. No pretendo marcharme, quiero quedarme para florecerte la mirada y llenarte de soles. Ahora que duermes te susurro al oído, te hablo bonito y callada , te acaricio la mejilla, la beso, y escribo mis versos de amor en tu mirada. Te haré reina de esta vida mía desastrosa y desordenada, llenaré mis paredes con tu nombre. Ahora que duermes te amaré en silencio con pasitos de puntillas, te recorreré calladita y dejaré un sembradío de besos en tu espalda. Dejaré un millón de cartelitos en tu piel para que no olvides quién te visita y quién te dibuja en un papel. Ahora que duermes, mi dulce, te extraño; te imagino dormida en mi pecho y te beso los ojos , las cejas, las palmas de las manos. Te beso los labios que musitan en sueños, y te canto al oído miles de te quiero. No contemplo la idea de alejarme de tu historia, no ahora que te he encontrado, tan perfecta como te he imaginado.

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