No contemplo la idea de borrarme de tu historia, quiero permanecer en
ella y escribirte mil páginas de cuentos bonitos, con hadas, lunas,
duendecillos y ruiseñores. No pretendo marcharme, quiero quedarme para
florecerte la mirada y llenarte de soles. Ahora que duermes te susurro al oído,
te hablo bonito y callada , te acaricio la mejilla, la beso, y escribo mis
versos de amor en tu mirada. Te haré reina de esta vida mía desastrosa y
desordenada, llenaré mis paredes con tu nombre. Ahora que duermes te amaré en
silencio con pasitos de puntillas, te recorreré calladita y dejaré un sembradío
de besos en tu espalda. Dejaré un millón de cartelitos en tu piel para que no
olvides quién te visita y quién te dibuja en un papel. Ahora que duermes, mi
dulce, te extraño; te imagino dormida en mi pecho y te beso los ojos , las
cejas, las palmas de las manos. Te beso los labios que musitan en sueños, y te
canto al oído miles de te quiero. No contemplo la idea de alejarme de tu
historia, no ahora que te he encontrado, tan perfecta como te he imaginado.

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