Con un sol en el rostro me pierdo, en una voz que por dulce me empapo de ella, con una estrella en la oreja y un collar de nubes en las cejas. Me ilumina el rostro y sonrío, solo sonrió porque no sé hacer nada más cuando la escucho. Me pierdo en una voz, en un sin fin de átonas y tónicas y por tónica adicta me vuelvo y sonrío, y enrojezco de imaginar sus labios articulando palabras que se etiquetan con mi nombre. Hasta mi nombre que a veces desconozco me florece en los oídos cuando es pronunciado por sus labios, porque en sus labios todo florece, escondida en un sitio donde me observa y yo padeciendo de la ignorancia por no conocerla. Pero hoy, teniéndola cercana a mis letras nos observamos y pintamos un cielo diferente que nos provoca volarlo sin detenernos, y me provoca besarle las palabras, robárselas y hacerlas mías. Es diferente al resto, no sé de dónde vino pero está aquí, mirándome en un espejo que lejos de mi presencia habita, pero existe y yo la hago mi historia, mi personaje favorito, mi principio deseado. Sin finales ni moralejas , su voz y mi sonrisa se hacen amigas , se quieren, se anhelan, se aman. Mi voz y su sonrisa se hacen amores, se besan, se abrazan. Y ella escondida me observa y yo ignorante la llamo esperando que responda, y escucho la voz que amo y sonríen los labios que anhelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario