miércoles, 23 de julio de 2014

DUERMO


Todos duermen y yo me resigno, una taza de café que se enfría y una hoja de papel que se quema. Una lágrima que desliza por mi mejilla y miles de recuerdos que se despiertan. En silencio miro por la ventana, te miro de pie frente a mis ojos, con el cabello suelto, desarreglado y mi vida cargándola en los hombros. Despierto del trastorno y vuelvo a mi cama, a un desorden interminable de ideas, a un sinfín de besos derramados, duermo sobre las ruinas de tus caderas. Te sueño enamorada de mis celos, te sueño quitándote la ropa, te sueño desnuda en mi bañera, te sueño y despierto, ya era hora. El café frío se hace hielo, mi boca susurra un lamento, la vieja guitarra que no toca y las cenizas de un poema que ya ha muerto. Hago hoyos en el cielo, golpeándome la herida e hiriendo mis deseos; luna llena vuelve pronto, carga con mi cuerpo no me hieras; luna bella; tierra santa, cubre mi cuerpo llévate mis penas. Todos duermen yo me resigno, un trago de vino que pierde lo tinto, una canción enmudecida me repite: ¡Soledad! Yo bailo la danza de los perdidos, me hundo de nuevo tú ya no estás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario