Eres mi sin fin de anécdotas, mi volcán de luna llena. Te quiero tanto
que no sé, que no sé vivir la vida si no es contigo. Eres mi dulce día y mi
noche fresca. Te quiero tanto que no sé, que no sé habitar este mundo sin tu
presencia. Me haré dueña de tu cuerpo para dibujar sobre él los besos que se
desprenden de mis labios, he de amarte tanto, que no sé, que no sé callarlo. Y
andaré de contrabando persiguiendo tus huellas, tu aroma , y los besos aquellos
que sueño, los perseguiré; hasta arrinconarte y exprimir el último suspiro que
te llena el alma. Te quiero tanto que estremezco al pensarte y sentirte, aunque
ausente estés, aunque lejos de mi te encuentres. Te hago mía en todas las
noches que vivo tu silencio, me entregas la sombra de tu cuerpo y yo bailo contigo,
y te quiero, y no sé decirlo, pero te quiero y me hago culpable y condenada. He
de morir en tus labios, he de vivir en tu alma, he de vivir en silencio, con tu
voz y tus labios, con tus labios y tus besos. Te quiero y no sé, no sé pero te
quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario