domingo, 3 de agosto de 2014

¿Qué tal si nos vemos?

¿Y qué tal si nos vemos por casualidad, accidente o torpeza del destino? ¿Qué tal si nos recordamos mirándonos a los ojos, otra vez , en el espejo que nos conoce cada detalle? Tomarnos un café y sonreír sin motivos, rememorando los días de felicidad plena cuando creíamos que sería eterno. O mejor en silencio, solo tus labios, tus ojos, y yo, como estampada en el aire, incrédula. Ir por el camino atestado de hierba verde y podarlo con nuestros nuevos pasos, ahora más firmes, más seguros, más verdaderos. ¿Y qué tal si el receso cesa? Y nos encontramos de nuevo, tú y mis sonrisas, tú y mis recuerdos, tú y mis fotos tuyas, tú perfume , toda tú y yo ,como congelada en el tiempo, sorprendida. Limitar la distancia, acortarla , hacerla invisible a nuestros cuerpos y tenernos así de cerca, como copa y vino, como labios y cigarrillo,como boca tuya y mía, como pluma y sílaba, cerca, y besarnos. Cubrir lo negro del cielo y pintarlo de un color extraño, inexplicable. Tomarnos de la mano, ahora limpias , sin mentiras, sin huellas de otras de manos. Cambiarnos el nombre, cambiar el guión e incluso el transcurrir de los días tristes , los que pasé sin ti, fuera de mí.¿ Y qué tal si nos vemos por casualidad , tropiezo, buena suerte o por milagro divino? Y desempolvamos los viejos libros y las citas subrayadas que dictaban que lo nuestro era poesía , era algo eterno. Inventar abrazos , despojarnos de los reproches y comenzar de nuevo. Encontrarnos, aunque todo sea mentira, un sueño de madrugada o simple fantasía. Vendernos los sueños al contado como en feria de circo, tan de brincos en cuerda floja. ¿Y qué tal si nos vemos por casualidad, accidente o torpeza del destino?


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