Cada día nacen muchos y somos menos. Nos estamos acabando, nos estamos durmiendo en el asfalto, en los montes altos, en cualquier barrio violento. Nos atraparon frente a nuestras casas, nos están arrebatando el aliento, los latidos, hasta la sangre a chorros. Nos quitan lo poco y nos dejan muertos, sin palabras qué decir, sin podernos defender, sin fuerzas, sin nada. Cada día somos menos y ellos más, nos estamos acabando, no estamos muriendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario