En el insomnio de mis noches violetas suelo creer que el cielo a mis pies se acuesta, y la luna y las estrellas enredadas en mi pelo se duermen contando ovejas negras. Dibujo arco iris de sedas en un manto de nubes de agua y con la llave del ave que pasa canto al viento que se cuela por mis venas. Lluevo en la cama y escampo en el suelo, recorro el terreno cubierto de flores y cosecho veranos de soles silvestres, en el insomnio violeta de mis noches de enero. Diga usted si es de Dios contemplar la vida y no besarla, pues, en mis ganas de soñar despierta la tomo sorbo a sorbo como vino colado en un viñedo. El ave se posa en mi hombro y la nube de agua se escurre en mis velas. Viene a mi el insomnio y se esmera, a oscuras me deja en mi noche violeta y soñando me quedo con lluvia en los ojos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario