lunes, 4 de agosto de 2014

Meditación, suspiros, respiros y algo más III


....Despertó de un sueño extraño, pero no le sorprendió toparse con ella en los rincones de la conciencia. Pluma en mano y un sin fin de blancos listos para inmortalizar la letra.
La recuerdo con método y táctica, la recuerdo con símbolos, con nubes fuera de mi cabeza expresando pensamientos, la recuerdo en los sueños, en los trenes, en las duchas frías de los baños solitarios. La recuerdo en el desayuno que tomo en un café camino a la vida, la recuerdo como figuras geométricas pendiendo de un hilo, a veces, como colores opacos o brillantes, cubriendo túneles en un bello parque verdoso. Otras veces parece tener aspecto de perfumes infantiles que despiden los vestidos de las niñas juguetonas tomando un helado derretido; la recuerdo en los rostros de los fieles árboles en hileras por el camino que recorro a diario, la miro en algún restaurante de espaldas a la pared de cristal. Un día la confundí con alguien que tomaba el diario en un torbellino de comerciantes en el centro de la ciudad, me detuve y el alma me gritaba con fuerza frases que no lograba entender, pero no era ella, tan solo la recordaba en los murales de las paredes rotas, en los banquitos azules del parque rodeados de flores, en los vaivenes de los comerciantes cansados, en el ladrido del perro a la luna, en las estrellas fluorecentes en un cielo de madera. A veces, tan solo a veces, la confundo con algunas voces de extraños que tocan a la puerta, con timbres de casas altas,blancas, con jardines de perlas; con alguna guitarra fina, con alguna canción que dicta un amor puro y sin fronteras. A veces, tan solo a veces, despierto sin soñar con sus ojos, sin soñar con su pelo, sin soñar con su risa, pero al verme en el espejo la recuerdo, la recuerdo con la sonrisa gigante, el cabello suelto enmarcando sus mejillas, con un dulce sabor de café, con un desayuno tempranero en una mesa a solas en un hogar poblado de un sin fin de familias. La recuerdo una vez por día, una hora por semana, un mes de por vida, la recuerdo, si, la recuerdo en los mares azules, en las frases cantadas con la brisa, la recuerdo con tan solo respirar o cuando la noche se vuelve día. Hoy la recuerdo y planto una semilla en mi estancia, planto un recuerdo más para no convertilo en pesadilla, lo alimento de tus recuerdos, te recuerdo mientras crece, hoy, mañana, tal vez te recordaré por siempre,dulce pluma manchada de tinta. Te recuerdo tan humana y tan sencilla, no es fácil competir con ellos, con estos recuerdos que se deslizan, ruedan por mi memoria, por mis ojos, por mis mejillas. La recuerdo con música, con elementos matemáticos que me dicen que tu y yo no sumamos nada, que de iguales no parecemos compatibles, sigo recordándola con poesía, geografía y con un cero en psicología. Mi cordura pende de un zapato, de una zuela de zapato que no halla ninguna salida. La recuerdo en arco iris y en juguetes de algodón que me respiran cerca, cerquita de la herida. Hoy se pasea en columpios con ataques piadosos a mi valentía, la recuerdo, duele compadecerse ante vigilantes nocturnos con alitas de culpas y preguntas incompletas. Duermo la siesta mientras la recuerdo, camino despierta mientras la nombro, miro a través de las fotografías, no hay nada que decir, no hay nada que ocultar. La recuerdo. Sí, en definitiva: la recordaré toda mi vida.






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